Qué preguntarte cuando no entiendes tu reacción
Empieza por describir el momento, nombra tu reacción con tus propias palabras y comprueba qué es importante ahora. Estas preguntas ayudan a formular una consulta, pero no explican tu reacción por ti.
Un atlas para conocerse
Empieza por una situación. Separa lo que observaste de lo que supones, reconoce qué te importa y elige un pequeño paso siguiente.
Para personas adultas de 18 años o más. Una forma de ordenar tus ideas; no sustituye a un psicólogo o médico ni ofrece ayuda de emergencia.
Por dónde empezar
Sin puntuaciones ni conclusiones ocultas. Tú eliges qué anotar y qué paso dar.
Separa lo que ocurrió de lo que piensas al respecto.
Aclara tus prioridades para una decisión concreta.
Prepara una petición que puedes guardar para ti.
Reúne motivos y preguntas que puedan ayudarte a elegir.
Un ejemplo completo
Un ejemplo ficticio con el formato completo de respuesta.
Hecho
La reunión cambió de hora una hora antes de empezar.
Suposición
Quizá cambiaron los planes.
Lo que me importa
Necesito claridad cuando cambia la hora.
Siguiente paso
Preguntar cuándo le viene bien reunirse.
No es una evaluación de la situación ni describe a una persona real.
Temas
Práctica y lectura
Una explicación breve puede ayudarte a examinar tus ideas. No te dice qué siente o pretende otra persona.
Explorar «Emociones» ↗Artículo
Empieza por describir el momento, nombra tu reacción con tus propias palabras y comprueba qué es importante ahora. Estas preguntas ayudan a formular una consulta, pero no explican tu reacción por ti.
Un límite describe qué te resulta aceptable y qué acción tomarás tú. Un ultimátum suele exigir obediencia y amenazar con un castigo, aunque en la vida real la diferencia no siempre se reduce a una frase.
Separa lo que alguien dijo o hizo de tu explicación de sus intenciones. Así puedes dar cabida a tu reacción sin presentar una conjetura como un hecho demostrado.
Límites del servicio
El texto del mapa permanece en la pestaña abierta y desaparece al recargar. El sitio no lo envía ni lo guarda. Tú decides si lo copias o imprimes.